Vecinos, secretos y bufones

2008/02/11

Primer día de labor, sin labores.
Primer día de libertad.


Y ya tengo dos libros entre mis manos, algún documental de París para ir abriendo boca, y tres capítulos de Prison Break que me quedan por ver.
Hoy me he escabullido sigilosamente de casa para dirigirme a la biblioteca con mi madre, que según ella tiene mono de hija. Tras subir los tres pisos que la separan de la calle y a punto de pisarme la lengua, he entrado triunfal en la gran sala gris. Mi memoriadepez me impide recordar los libros que tanto tiempo llevo esperando leer, así que en un día como hoy, en el que no era plan de aburrir a mi amorosa madre, me he dirigido a la mesa de "sugerencias" y allí lo he visto. Entre tantos otros. Pero el título ha sido más que suficiente para llamar mi atención: "El vecino de abajo" de Mercedes Abad. Aunque en mi cabeza resonaba más bien, mis vecinos de al lado...
Es la historia de una traductora que ve cómo la paz y armonía de su ordenada vida se ve interrumpida por las obras que realiza su vecino de abajo. Una mujer pacífica que a partir de este momento solo piensa en aniquilar a su vecino.

Podría ser la historia de una estudiante que se enfrenta a un bloqueo mental extremo en los exámenes, que mientras estudia comienza a escuchar a las 11:30 de la noche una dulce y estruendosa flauta. La música, lejos de amansar a la fiera, consigue que ésta se plantee cómo probocar una dulce muerte a aquella que osa molestarla. Aunque nada comparado con las fiestas y algarabías de algun que otro vecino un sábado hasta las 00:30. Tan alto gritan, saltan, golpean y se ríen que apenas si puede escuchar sus propios pensamientos...

En fin, una se ve reflejada donde quiere.

Del segundo libro poco puedo decir, puesto que ha sido elegido precisamente por la palabra bufón, porque una se siente graciosilla: "Filosofía para bufones" de Pedro González Calero.

Ah, por cierto... ayer revelé mi mayor secreto, Él ya lo sabe... Porque su hija ya tiene casi 26 años y ya vale de tratarla como si tuviera 6.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

OLE, OLE y OLE!
Eso es, hay que lanzarse a la piscina de golpe, que así no se nota lo fría que está el agua de la piscina!
Me alegro de que te hayas quitado ese peso de encima, que los secretos pesan mucho, aunque los compartas con alguien... Además, más vale ser sincero y dormir tranquilo, y si el resto de la gente necesita tiempo para adaptarse a la realidad, pues que lo hagan poquito a poco, pero la realidad está ahi, y más vale aceptarla.

Un besin

llonix dijo...

primer dia de libertad pero tienes un monton de deberes jejej
deberes que molan! acuérdate, lo primero el viernes por la mañana la torre ifel :-)

Memoriadepez dijo...

Uys en realidad casi se puede decir que me empujaron a la piscina, pero sin que el graciosillo se enterara llevaba meses practicando mi triple salto mortal... y salió perfecto XD

Ahora me siento más ligera que nunca y eso que el periodo examenil ha sacado de mí mis mejores lorzas :D

Del mundo a la pecera