Sueños inconclusos

2008/04/06

En el cartel luminoso unas letras amarillas parpadeaban con furia para indicarle que tan sólo un paso le separaba del fin. Estaba justo tras la línea de baldosas en relieve, cerca del borde y mientras el viento de los vagones despeinaban su flequillo, se dio cuenta de que apenas había sentido nada. Solo había faltado un paso y ni siquiera se había asustado.
Habían cambiado demasiadas cosas desde la última vez que había escuchado aquella canción en directo. Cosas y años. Se retrotrajo a una temprana adolescencia tumbada en la hierba sintiéndose infeliz. Pero entonces soñaba. Con aquellos sueños intactos, fruto de una imaginación exagerada. Después desaparecieron, sin avisar. Una mañana despertó y estaba hueca. Con el tiempo recogió los pocos retazos que pudo encontrar de aquellos sueños y los atesoró en su interior, tal cual, inconclusos. La vida le había enseñado que todo podía cambiar en tan solo un segundo, sólo con un paso adelante. Tenía suficientes sueños para sobrevivir pero se negaba a definirlos. Tenía miedo de hacerlo.
Últimamente tenía miedo a demasiadas cosas.

2 comentarios:

Iratxe dijo...

Kaixo guapa!!!!

quet al va todo? espero q muy bien.
Muy bonito el relato, la verdad q podrias escribir un libro, animate!! y ya sólo te faltaria tener un hijo y plantar un arbol si no lo has hecho ya, lo del arbol digo....
Muxutxussss

Wireless dijo...
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Del mundo a la pecera